La reciente reforma de la Ley Concursal en España, introducida por la Ley 16/2022, ha transformado profundamente el escenario de la insolvencia y la pre-insolvencia. Uno de los pilares fundamentales de este nuevo paradigma es, sin duda, la introducción y regulación detallada de una nueva figura profesional. En este artículo de Alen & Marbe, analizaremos en profundidad la figura del experto en reestructuraciones: Cuándo es obligatorio y cuáles son sus funciones, y cómo su intervención puede determinar el éxito o el fracaso de la supervivencia de una empresa en crisis.
El objetivo principal de la actual normativa es evitar que empresas que son económicamente viables terminen en un proceso de liquidación concursal. Para ello, se han potenciado los planes de reestructuración, herramientas que permiten actuar de forma temprana ante una probabilidad de insolvencia. En este contexto, el experto en reestructuraciones surge como un mediador técnico, con conocimientos jurídicos, financieros y contables, encargado de facilitar el acuerdo entre el deudor y sus acreedores.
¿Quién es el experto en reestructuraciones?
A diferencia del administrador concursal tradicional, el experto en reestructuraciones no interviene para gestionar la liquidación de la compañía ni para sustituir a los administradores de la sociedad en sus facultades de gestión. Su rol es el de un facilitador altamente especializado. Según lo dispuesto en la Ley 16/2022, de 5 de septiembre, de reforma del texto refundido de la Ley Concursal, este profesional debe poseer una sólida formación en reestructuraciones y experiencia probada en el ámbito mercantil y financiero.
Desde Alen & Marbe, destacamos que su nombramiento no es una medida punitiva para la empresa, sino una garantía de transparencia y profesionalidad que busca dar seguridad jurídica a todas las partes implicadas, especialmente a los acreedores que deben sacrificar parte de sus derechos de cobro en favor de la viabilidad futura del negocio.
Cuándo es obligatoria su designación
Uno de los puntos que genera más consultas en nuestro despacho es determinar en qué situaciones es imperativa la presencia de este profesional. Si bien la regla general es que el nombramiento del experto en reestructuraciones es facultativo (a solicitud del deudor o de los acreedores), existen supuestos específicos donde la ley exige su intervención obligatoria:
En primer lugar, su presencia es obligatoria cuando el deudor o los acreedores soliciten del juez la paralización o suspensión de ejecuciones singulares (judiciales o extrajudiciales) que afecten a activos necesarios para la continuidad de la actividad, siempre que dicha prórroga sea necesaria para negociar el plan. El experto deberá informar al juez sobre la idoneidad de esta medida.
En segundo lugar, el experto es obligatorio en los casos de planes de reestructuración con efectos de "arrastre" (cramdown). Esto ocurre cuando se pretende que el plan de reestructuración sea extendido a acreedores o clases de acreedores que no han votado a favor del mismo, o incluso a los propios socios de la compañía cuando el plan prevea medidas que requieran acuerdo de junta. En estos escenarios de homologación judicial forzosa, la figura del experto es esencial para validar que el plan cumple con los requisitos legales y que el interés de los disidentes está protegido bajo la regla de la prioridad absoluta.
Por último, el juez puede considerar obligatoria su designación cuando lo estime necesario para salvaguardar el interés de las partes o cuando la complejidad de la estructura financiera de la empresa así lo requiera, incluso si no ha sido solicitado expresamente bajo los supuestos anteriores.
Funciones principales del experto en reestructuraciones
Las funciones del experto son polifacéticas y evolucionan según la fase en la que se encuentre la negociación. No obstante, sus atribuciones principales se pueden resumir en los siguientes puntos:
1. Mediación y asistencia en las negociaciones: Su labor principal es asistir al deudor y a los acreedores en la elaboración del plan de reestructuración. El experto actúa como un puente de comunicación, ayudando a superar bloqueos y proponiendo soluciones técnicas que equilibren los sacrificios de todas las partes.
2. Elaboración de informes técnicos: El experto debe emitir informes críticos para el proceso, como el informe sobre el valor en funcionamiento de la empresa, la valoración de los activos y la verificación de que el plan ofrece una perspectiva razonable de evitar el concurso y asegurar la viabilidad de la empresa en el corto y medio plazo.
3. Supervisión de la formación de clases: Una de las novedades de la ley es la agrupación de acreedores por "clases de créditos" según su interés común. El experto supervisa que esta agrupación sea correcta y no se haya realizado para manipular las mayorías necesarias para la aprobación del plan.
4. Auxilio judicial: El experto actúa como un colaborador del juzgado mercantil. Debe informar periódicamente al juez sobre el avance de las negociaciones y, en caso de solicitarse la homologación judicial del plan, presentar la documentación técnica que sustente que dicho plan es superior a lo que los acreedores obtendrían en una liquidación concursal (la prueba del mejor interés de los acreedores).
El valor añadido de Alen & Marbe en la gestión de crisis
Entender la figura del experto en reestructuraciones: Cuándo es obligatorio y cuáles son sus funciones es solo el primer paso. La complejidad de la normativa actual exige un asesoramiento preventivo. En Alen & Marbe, contamos con un equipo multidisciplinar que acompaña a las empresas desde los primeros indicios de dificultades financieras.
Nuestro enfoque no se limita a la respuesta jurídica ante una demanda o un impago. Trabajamos en la estrategia financiera integral, preparando a la empresa para que, en caso de necesitar un experto en reestructuraciones, el proceso se inicie con una base sólida, una contabilidad clara y un plan de negocio realista que facilite la obtención del consenso de los acreedores.
La intervención temprana es la clave. Un plan de reestructuración bien diseñado, supervisado por un experto competente y respaldado por un asesoramiento legal de primer nivel como el de Alen & Marbe, puede ser la diferencia entre el cierre definitivo o una nueva etapa de prosperidad para su organización.
Si su empresa se encuentra en una situación de probabilidad de insolvencia o si es usted un acreedor afectado por un plan de reestructuración, le invitamos a ponerse en contacto con nuestro despacho. Analizaremos su caso particular para determinar si la figura del experto es necesaria y cómo podemos proteger sus intereses de la manera más eficiente y profesional posible.